Cómo están usando los ganaderos la sombra y el agua como estrategia contra el estrés térmico

June 14, 2025, Ganaderia Noticias

El calor extremo se ha vuelto un desafío recurrente para la ganadería en muchas regiones de México. El estrés térmico no solo afecta el bienestar de los animales, sino también la productividad, la reproducción y la rentabilidad de los ranchos. Frente a este problema, muchos ganaderos han empezado a aplicar estrategias simples pero efectivas: proporcionar sombra y acceso constante a agua fresca como formas directas de mitigar los efectos del clima sobre el ganado.

¿Qué es el estrés térmico y cómo afecta al ganado?

El estrés térmico ocurre cuando los animales no pueden disipar eficientemente el calor acumulado en su cuerpo. Esto afecta su consumo de alimento, disminuye la producción de leche, reduce el crecimiento en ganado de engorda y, en casos graves, puede causar la muerte.

En zonas donde las temperaturas superan regularmente los 35°C, el impacto se agrava. La tasa respiratoria se eleva, la actividad disminuye, y el ganado busca constantemente refugio, lo cual modifica su comportamiento y rendimiento.

La sombra como herramienta de manejo

La provisión de sombra adecuada puede reducir la temperatura corporal de los animales entre 3 y 7 grados, dependiendo del tipo de sombra y la especie. Muchos ranchos están utilizando una combinación de árboles, techos rústicos y estructuras metálicas con mallas para ofrecer alivio térmico en los momentos más críticos del día.

Ganaderos en Yucatán, Sinaloa y Michoacán han observado que la simple instalación de zonas de sombra bien ubicadas reduce significativamente el tiempo de recuperación del ganado después del pastoreo o del ordeño. Además, animales que tienen acceso constante a sombra tienden a comer más y perder menos peso durante olas de calor.

Agua limpia, accesible y suficiente

El agua es el segundo pilar en el manejo del estrés térmico. No basta con tener un bebedero: debe estar limpio, fresco y accesible. Algunos ganaderos están usando tanques sombreados o enterrados para mantener el agua a temperatura adecuada, y otros han colocado bebederos móviles cerca de las zonas de pastoreo para evitar desplazamientos innecesarios.

Un bovino adulto puede duplicar su consumo de agua durante un periodo de calor intenso, por lo que la capacidad de abastecimiento debe anticipar esta demanda. También se han incorporado sensores para monitorear niveles y evitar que los animales se queden sin agua por fallas o descuidos.

Diseño del rancho con enfoque térmico

Algunos productores están rediseñando la disposición de corrales, potreros y zonas de alimentación para aprovechar mejor la sombra natural o crear corredores con árboles. Se privilegian áreas altas, con buena ventilación y orientación que minimice la exposición directa al sol en las horas pico.

El uso de cercas vivas, alamedas y árboles dispersos dentro del potrero no solo brinda sombra, sino que también mejora la biodiversidad y reduce la erosión del suelo. Estas acciones tienen beneficios múltiples sin requerir grandes inversiones.

Ganadería silvopastoril: un modelo en crecimiento

En estados como Veracruz, Chiapas y Tabasco, está creciendo el modelo de sistemas silvopastoriles: integración de árboles, pasto y ganado. Este sistema permite que los animales pasten bajo sombra natural, lo que reduce el estrés térmico y mejora la calidad del forraje, al mantenerse más fresco y húmedo bajo los árboles.

Además, este modelo favorece el balance de carbono, la conservación de humedad en el suelo y una mejora progresiva en la salud del terreno, factores que también impactan positivamente la productividad ganadera.

Costos y retorno de inversión

Muchos ganaderos dudan en invertir en infraestructura de sombra o sistemas de agua mejorados. Sin embargo, estudios en ranchos medianos han demostrado que el retorno es alto: menor mortalidad, menos enfermedades por golpe de calor, mejor conversión alimenticia y mayor tasa de preñez.

Una estructura sencilla de sombra puede amortizarse en una sola temporada si previene la pérdida de peso o muerte de animales. Además, el acceso constante a agua mejora el consumo de alimento, lo que se traduce directamente en kilos producidos.

Adaptación frente al cambio climático

El aumento de temperaturas, las olas de calor y la variabilidad climática seguirán siendo parte del escenario para la ganadería mexicana. Adaptar los ranchos con medidas de bajo costo como sombra y agua no es un lujo, sino una necesidad urgente para seguir produciendo sin poner en riesgo el bienestar animal ni las finanzas del productor.

Estas estrategias, simples pero bien ejecutadas, pueden marcar la diferencia entre un hato estresado y poco rentable, o uno saludable, productivo y resiliente frente a un clima cada vez más exigente.

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