Cómo se cultiva el sorgo en el campo mexicano: regiones productoras, técnicas y rentabilidad real
July 9, 2025, Agricultura Noticias
El sorgo: cultivo clave en la agricultura mexicana
El sorgo es un cereal resistente, versátil y rentable que se cultiva ampliamente en México, sobre todo en regiones con climas semisecos. Su principal uso es como forraje para ganado y alimento balanceado, aunque también se utiliza en la industria alimentaria y de bioenergía. En los últimos años, ante la variabilidad climática, muchos productores han optado por sembrarlo por encima del maíz debido a su mayor tolerancia a la sequía.
De acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), México es uno de los principales productores de sorgo en América Latina. Los estados líderes en producción son Tamaulipas, Guanajuato, Sinaloa, Michoacán y Jalisco. A nivel nacional, se cultivan más de 1.3 millones de hectáreas al año.
Características agronómicas del sorgo
El sorgo (Sorghum bicolor) es una planta de ciclo anual, de tallo erecto y hojas largas. Puede alcanzar entre 1.5 y 3 metros de altura. Produce una espiga terminal llamada panícula, donde se desarrollan los granos. Se adapta bien a zonas áridas, suelos pobres y climas con precipitaciones limitadas.
Existen variedades de sorgo blanco, rojo y forrajero. Cada una tiene usos específicos: el sorgo blanco se emplea en la alimentación humana, el rojo en alimentos balanceados y el forrajero para pasto o silo.
El ciclo de cultivo varía entre 90 y 130 días, dependiendo de la variedad y las condiciones locales.
Preparación del terreno
La siembra del sorgo comienza con la limpieza y preparación del terreno. Se hace una labor de rastreo para eliminar residuos del cultivo anterior y nivelar el suelo. En zonas de temporal, se busca conservar la humedad del subsuelo desde las primeras lluvias.
Se recomienda fertilizar con abono orgánico o químico según el análisis de suelo. En muchas regiones, los productores aplican estiércol seco, compost o fertilizantes NPK antes de la siembra, sobre todo en suelos desgastados.
Época de siembra
La siembra del sorgo se realiza principalmente en primavera-verano (mayo a julio), aprovechando la temporada de lluvias. En zonas con riego, también se siembra en el ciclo otoño-invierno (noviembre a febrero).
La semilla se deposita en hileras, a una profundidad de 2 a 5 cm, con una separación entre surcos de 70 a 80 cm. La densidad ideal es de 10 a 15 kilogramos de semilla por hectárea, dependiendo del tipo de sorgo.
Cuidados durante el desarrollo del cultivo
En los primeros 30 días es fundamental controlar maleza, ya que compite por luz y nutrientes. Se pueden hacer dos limpias manuales o aplicar herbicidas selectivos, según el manejo del productor.
El sorgo requiere buena nutrición en nitrógeno para lograr buen desarrollo foliar. Muchos productores aplican una segunda fertilización al mes de la siembra, en forma de urea o fertilizante compuesto.
El control de plagas y enfermedades es relativamente sencillo. Las más comunes son el gusano cogollero, el pulgón amarillo y el tizón de la hoja. El monitoreo y la rotación de cultivos ayudan a prevenir brotes graves.
Riego y tolerancia al clima
Una de las principales ventajas del sorgo es su tolerancia a la sequía. En zonas de temporal, puede sobrevivir con entre 300 y 500 mm de lluvia durante todo su ciclo. En sistemas de riego, se programan de 3 a 4 riegos, según la fase de desarrollo: germinación, macollamiento, floración y llenado de grano.
En regiones con veranos largos, el sorgo puede superar al maíz en rendimiento por hectárea, ya que mantiene la productividad aun con estrés hídrico moderado. Esta característica lo hace ideal para zonas del altiplano, Bajío y norte del país.
Cosecha y rendimiento
La cosecha se realiza entre 100 y 120 días después de la siembra. El signo principal de madurez es el secado de la panícula y el endurecimiento del grano. Se puede cosechar manualmente o con maquinaria, dependiendo del tamaño de la parcela.
El rendimiento promedio de sorgo grano en México es de 3 a 4 toneladas por hectárea, aunque con buen manejo puede superar las 5 toneladas. En el caso del sorgo forrajero, el rendimiento puede llegar a 40 toneladas de materia verde por hectárea.
El grano se almacena en costales, silos o bodegas ventiladas. Es importante que el grano esté seco (menos de 14% de humedad) para evitar hongos o fermentaciones.
Usos del sorgo en el campo mexicano
El sorgo tiene múltiples usos en el medio rural:
- Como grano para alimentación de aves, cerdos y bovinos
- Como forraje verde o ensilado para ganado lechero
- En la elaboración de harinas y atoles en comunidades del Bajío
- Como cobertura del suelo o abono verde en rotaciones agrícolas
En menor medida, el sorgo también se utiliza para la producción de alcohol, jarabes o como ingrediente en mezclas para productos horneados.
Rentabilidad real para el productor
El sorgo es una opción rentable para productores con acceso limitado a agua o con tierras medianas. Su costo de producción es menor al del maíz, principalmente por requerir menos agua y resistir mejor las plagas.
El precio de venta del grano fluctúa entre 4 y 6 pesos por kilo, dependiendo de la zona y la demanda local. En el caso del sorgo forrajero, puede venderse por tonelada fresca, con precios entre $800 y $1,200 por tonelada.
Algunos productores obtienen mayores ganancias al procesar el sorgo como ensilado y venderlo en paquetes a ganaderos de pequeña escala.
Ventajas frente a otros cultivos
El sorgo ofrece varias ventajas frente a cultivos como el maíz o el frijol:
- Requiere menos agua y tolera mejor la sequía
- Menor riesgo de pérdida por granizo o heladas
- Buena respuesta a fertilizantes orgánicos
- Adecuado para suelos salinos o pobres
- Puede sembrarse en rotación con leguminosas
Por estas razones, cada vez más campesinos lo integran a su sistema de producción, especialmente en zonas afectadas por el cambio climático.
Retos actuales y áreas de mejora
A pesar de sus beneficios, el cultivo de sorgo enfrenta retos importantes:
- Precios inestables según la demanda del mercado forrajero
- Falta de infraestructura para almacenamiento
- Poca tecnificación en zonas rurales
- Dificultades para acceso a semilla mejorada o certificada
También se requiere mayor capacitación técnica para identificar plagas a tiempo, optimizar fertilización y realizar cosechas en el punto ideal de madurez.
Una alternativa viable para el campo mexicano
El sorgo sigue siendo un cultivo estratégico para miles de productores medianos y pequeños en México. Su resistencia climática, bajo costo de producción y múltiples usos lo posicionan como una opción viable ante los desafíos del campo actual.
Fomentar el uso de prácticas agroecológicas, acceso a semillas criollas y canales de comercialización directos puede hacer del sorgo una pieza clave en la autosuficiencia forrajera y alimentaria de muchas regiones del país.
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