Cómo se cultiva el cempasúchil en los pueblos de México: prácticas tradicionales y demanda comercial

July 6, 2025, Agricultura Noticias

El cempasúchil en la cultura y el campo mexicano

El cempasúchil, también conocido como flor de muerto, es una planta nativa de México que ha sido cultivada durante siglos por comunidades rurales para su uso en rituales del Día de Muertos. Su nombre proviene del náhuatl “cempoalxóchitl”, que significa “flor de veinte pétalos”.

Más allá de su valor cultural, esta flor representa una importante fuente de ingresos para muchos productores campesinos, especialmente en los meses previos al 2 de noviembre. Su cultivo tradicional, en chinampas, laderas y terrenos de temporal, convive hoy con prácticas comerciales más intensivas que buscan abastecer la creciente demanda urbana.

Variedades de cempasúchil que se cultivan

En México se cultivan principalmente dos tipos de cempasúchil:

  • Tagetes erecta: es la flor grande, con tallo alto y flores esponjosas. Es la más usada en altares y vendida en macetas o ramos.
  • Tagetes patula: variedad más pequeña y de colores combinados (amarillo y anaranjado). Se usa en jardinería o decoración.

Algunas comunidades conservan semillas criollas que ofrecen flores con tonos más intensos, aroma fuerte y mayor duración después del corte.

Época y condiciones de siembra

La siembra de cempasúchil inicia entre junio y julio, para lograr floración entre finales de octubre y principios de noviembre. En regiones templadas, se ajusta el calendario según el clima, ya que la planta necesita entre 90 y 120 días para desarrollarse completamente.

El cultivo requiere clima templado y suelo bien drenado, rico en materia orgánica. Es sensible al exceso de humedad, por lo que no se recomienda en zonas con lluvias prolongadas en etapa de floración.

Preparación del terreno

Los productores tradicionales preparan el terreno con azadón o yunta, retirando maleza y descompactando la tierra. Se recomienda formar camas de cultivo (surcos) para facilitar el drenaje y el acceso a las plantas.

Muchos campesinos usan compost o estiércol seco como fertilizante natural. En zonas más comerciales, se aplican abonos químicos, aunque esto puede afectar la calidad y duración de la flor.

Métodos de siembra

Existen dos formas comunes de siembra:

  • Siembra directa: se colocan de 2 a 3 semillas por hoyo, a una distancia de 20 a 30 cm entre plantas. Se ralea después para dejar la planta más fuerte.
  • Trasplante: se inicia en almácigos o charolas y, después de 3 a 4 semanas, las plántulas se trasplantan al campo cuando alcanzan unos 10 cm de altura.

El trasplante permite mayor control y mejor uso del terreno, aunque requiere más trabajo inicial. También se utiliza en producción en macetas para mercados urbanos.

Cuidados del cultivo

Durante el crecimiento, el cempasúchil necesita cuidados constantes para asegurar buena floración:

  • Deshierbe: eliminar maleza manualmente o con azadón, especialmente en las primeras seis semanas.
  • Riego: el riego debe ser regular, pero sin encharcar. Se recomienda cada 5 a 7 días, dependiendo del clima.
  • Poda de botones: en algunas zonas se retiran los primeros botones para estimular más floración.
  • Fertilización: puede aplicarse composta cada 20 días o fertilizante foliar en bajos niveles si se busca flor de mayor tamaño.

Plagas y enfermedades comunes

El cempasúchil puede ser afectado por:

  • Pulgones: se alimentan de savia y deforman brotes. Se pueden controlar con agua jabonosa o extracto de ajo.
  • Mildiu y roya: hongos que provocan manchas en hojas y tallos. Se combate con infusiones de cola de caballo o bicarbonato diluido.
  • Trips: pequeños insectos que atacan flores. Se recomienda el uso de trampas cromáticas o jabón potásico.

En zonas donde se cultiva sin agroquímicos, se aplican prácticas preventivas como rotación de cultivos, uso de semillas resistentes y mejora del suelo con materia orgánica.

Cosecha y manejo poscosecha

La cosecha inicia entre mediados de octubre y principios de noviembre. La flor debe cortarse cuando está completamente abierta pero aún firme. El corte se realiza con cuchillo o tijeras, dejando tallo largo si es para ramos.

Después del corte, las flores se agrupan en manojos de 10 a 20 piezas y se colocan en agua o sobre petates húmedos para conservar su frescura. En climas calurosos, se deben resguardar del sol para evitar marchitamiento rápido.

Las flores en maceta se cosechan antes de que abran totalmente, para prolongar su vida en exhibición.

Usos tradicionales y actuales del cempasúchil

El cempasúchil es utilizado principalmente en las ofrendas del Día de Muertos, donde se colocan flores frescas, pétalos y caminos simbólicos que “guían” a los difuntos. Además, tiene otros usos importantes:

  • Medicinal: infusiones de pétalos para molestias estomacales, fiebre o cólicos.
  • Cosmético: en shampoos o jabones artesanales por su aroma y propiedades antisépticas.
  • Alimentario: colorante natural para alimentos o sustituto del azafrán en platillos tradicionales.
  • Ornamental: decoración de iglesias, plazas y eventos culturales.

Su valor simbólico sigue siendo central en la identidad de muchas comunidades, especialmente en Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Estado de México y Michoacán.

Demanda comercial y retos del productor

El mercado del cempasúchil se concentra entre mediados de octubre y el 2 de noviembre. En este periodo, productores deben vender toda su cosecha, ya que la flor no puede almacenarse por mucho tiempo.

Los principales canales de venta son:

  • Tianguis y mercados locales
  • Intermediarios que compran en campo
  • Ventas directas en carreteras o zonas urbanas
  • Encargos a floristas o eventos culturales

Uno de los principales retos es el bajo precio pagado en campo. Aunque en ciudad una flor puede venderse en $10 o más, al productor se le pagan entre $2 y $4 por tallo. La falta de transporte, empaque y acceso directo al consumidor limita las ganancias.

Alternativas para mejorar ingresos

Algunas estrategias que productores están aplicando para aumentar el valor del cempasúchil incluyen:

  • Venta en macetas, que permite mayor precio y transporte más fácil
  • Transformación artesanal: jabones, pomadas, veladoras con esencia
  • Producción de semilla criolla para venta a otros agricultores
  • Turismo rural durante la época de floración

El trabajo en colectivo también ha demostrado ser una forma efectiva de obtener mejores precios, compartir transporte y negociar con mayor fuerza frente a compradores mayoristas.

Importancia cultural y agrícola

El cempasúchil no solo embellece los altares de noviembre, también representa una fuente de sustento, arraigo y transmisión de saberes rurales. En muchas comunidades, las familias enteras participan en su siembra, desde los niños que ayudan a quitar maleza hasta los adultos que organizan la venta.

La conservación de variedades tradicionales, el uso de prácticas campesinas y la valoración del conocimiento local son claves para que este cultivo siga vivo y rentable en el campo mexicano.

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