Cómo se cultiva el maíz cacahuazintle en el campo mexicano: técnicas, tiempos y usos tradicionales

July 8, 2025, Agricultura Noticias

El maíz cacahuazintle: variedad criolla clave en la alimentación tradicional

El maíz cacahuazintle es una variedad criolla de grano grande y textura harinosa, ampliamente utilizada en la cocina mexicana, especialmente para la preparación de pozole. Su nombre proviene del náhuatl “cacahuacentli”, que significa “maíz como cacao”, haciendo alusión a sus granos redondeados. Esta variedad forma parte esencial de las siembras tradicionales en regiones como el Estado de México, Morelos, Puebla, Hidalgo, Tlaxcala y parte de Michoacán.

Su cultivo no solo tiene valor alimenticio, sino también cultural. A diferencia del maíz híbrido o transgénico, el cacahuazintle se siembra con técnicas locales, en temporal y con semilla nativa que se hereda de generación en generación. Conservar este tipo de maíz significa también proteger la soberanía alimentaria y la biodiversidad del campo mexicano.

Características agronómicas del maíz cacahuazintle

El maíz cacahuazintle se distingue por sus tallos robustos, hojas anchas, mazorcas grandes y granos blancos, de forma redondeada y textura harinosa. Su ciclo de cultivo es más largo que el del maíz común, con una duración promedio de 150 a 180 días.

Es una planta de clima templado y altitudes superiores a los 1800 metros sobre el nivel del mar. Se adapta bien a regiones con lluvias de junio a septiembre y suelos fértiles de tipo franco o arcilloso. Aunque tolera ciertas variaciones climáticas, el exceso de humedad o el granizo pueden afectarlo en etapas clave.

Preparación del terreno y selección de semilla

Antes de sembrar, los productores limpian el terreno de maleza, piedras o residuos de cosechas anteriores. Se labra con yunta, tractor o incluso de forma manual, según los recursos disponibles. En muchas comunidades, se sigue usando el sistema de roza-tumba-quema en terrenos de ladera, aunque con prácticas de conservación más recientes.

La semilla utilizada es criolla, seleccionada por los propios campesinos al final de cada ciclo. Se eligen mazorcas completas, con buen tamaño, sanas y sin deformaciones. Estas se desgranan a mano y se almacenan en costales o jabas, en lugares frescos y secos para evitar hongos.

Época y método de siembra

La siembra del maíz cacahuazintle se realiza generalmente entre mayo y junio, al inicio de las lluvias. La técnica tradicional más usada es a mano, con coa o palo sembrador, haciendo pequeños hoyos donde se colocan entre tres y cinco granos por sitio. La distancia entre plantas varía, pero suele ser de 80 cm a 1 metro.

En terrenos planos y con acceso a maquinaria, algunos productores emplean sembradoras de tracción animal o mecánica, pero en zonas de montaña o de difícil acceso se mantiene la siembra manual. En ocasiones se intercala con frijol o calabaza, en sistemas de milpa, que ayudan a mejorar el suelo y controlar plagas.

Cuidados durante el desarrollo del cultivo

Durante los primeros 45 días después de la siembra, es crucial eliminar maleza y asegurar que las plantas broten correctamente. Muchos productores realizan la primera limpia entre los 20 y 30 días, y una segunda a los 45 o 60 días, dependiendo del crecimiento de las hierbas.

En sistemas de temporal, no se utiliza riego, por lo que el éxito del cultivo depende de la regularidad de las lluvias. En regiones con acceso a agua o en temporadas secas, se puede dar un riego de auxilio al inicio o en floración, pero esto es poco común.

El abonado se hace con estiércol de corral o compost, aplicando a pie de planta al mes de nacida. En casos donde se usan fertilizantes químicos, se hace una aplicación ligera al inicio y otra al comienzo de la formación de mazorca.

Plagas y enfermedades comunes

El maíz cacahuazintle es relativamente resistente, pero puede ser atacado por:

  • Gusano cogollero (Spodoptera frugiperda)
  • Chinche del maíz (Dichelops furcatus)
  • Hongos como Fusarium o Aspergillus que afectan la mazorca

El control suele ser manual, con uso de ceniza, extractos de ajo o chile, o en casos graves, con aplicaciones mínimas de insecticida. Muchos productores optan por remedios tradicionales y respetuosos del entorno para no afectar a las abejas ni al suelo.

Floración, formación y cosecha

La floración ocurre entre los 60 y 90 días después de la siembra, dependiendo de las condiciones climáticas. Durante este periodo es fundamental que no falte humedad. La formación de mazorca comienza poco después y continúa durante las siguientes semanas hasta alcanzar su tamaño completo.

La cosecha se realiza entre octubre y diciembre. La planta muestra señales de madurez cuando las hojas se secan y las mazorcas comienzan a inclinarse. Se corta a mano, con machete o cuchillo, y las mazorcas se almacenan en trojes, tapancos o graneros rústicos para su secado y conservación.

Una vez secas, se desgranan a mano o con desgranadoras artesanales, y el grano se guarda en costales, canastos o tambos, protegido del exceso de humedad.

Usos tradicionales del maíz cacahuazintle

El principal uso del cacahuazintle es para preparar pozole, ya que su textura harinosa permite que el grano “reviente” al cocerse, adquiriendo un volumen y suavidad únicos. También se usa para:

  • Atoles espesos
  • Tamales
  • Tortillas gruesas
  • Pinole o harina de maíz tostado

El maíz se cuece con cal (nixtamalización), se lava y se utiliza en su forma reventada o molida. En muchas comunidades se vende directamente en tianguis, mercados o por encargo para fiestas patronales, celebraciones familiares o venta en restaurantes tradicionales.

Importancia cultural y económica

Además de su valor gastronómico, el cacahuazintle representa un vínculo con la identidad campesina. Las familias lo siembran como parte de su patrimonio alimentario, manteniendo saberes que no se enseñan en libros, sino en la milpa, con la experiencia directa del trabajo diario.

En términos económicos, su venta ofrece un ingreso complementario. Aunque el rendimiento por hectárea es menor al del maíz híbrido (entre 1.5 y 2.5 toneladas), su precio por kilo puede ser hasta el doble en mercados locales. Algunos productores organizados han logrado acceder a canales de comercialización con valor agregado, como molinos artesanales o restaurantes de cocina tradicional.

Desafíos actuales del cultivo

El cultivo del cacahuazintle enfrenta varios retos:

  • Pérdida de semillas criollas ante la entrada de híbridos
  • Disminución de mano de obra joven interesada en el campo
  • Condiciones climáticas más variables por la sequía o lluvias intensas
  • Falta de apoyos técnicos específicos para maíces nativos

Aun así, muchas comunidades siguen sembrándolo por orgullo, por herencia y por el sabor que ninguna otra variedad puede imitar. En algunos casos, se han formado redes de intercambio de semilla y bancos comunitarios para asegurar su conservación a largo plazo.

Rescate del maíz cacahuazintle como parte del futuro del campo

El cultivo del maíz cacahuazintle no solo es una práctica agrícola, sino una declaración cultural. En un país con más de 60 razas de maíz nativo, conservar y sembrar esta variedad es una forma de resistencia frente a la homogeneización del sistema alimentario. Su aroma, sabor y textura siguen presentes en las fiestas, las cocinas y los recuerdos del campo mexicano.

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