Tiempos de siembra y cosecha en temporal: cómo lo planean los productores en distintas regiones

July 18, 2025, Agricultura Noticias

Importancia del calendario agrícola en temporal

En el campo mexicano, quienes dependen del temporal para sembrar tienen que planear su ciclo agrícola con cuidado. No hay riego, ni sistemas automatizados: la tierra, el cielo y la experiencia dictan los tiempos de siembra y cosecha.

El calendario varía según la región, la altitud, el tipo de suelo y los cultivos. Cada zona tiene sus propias señales, ritmos y costumbres, pero todos parten de un mismo principio: sembrar cuando empieza a llover, cosechar antes de que el agua se retire.

Inicio de la preparación: antes de que llueva

Los trabajos en el temporal inician desde abril o mayo, cuando todavía no llueve. En esta etapa se limpia la parcela, se remueve la tierra con yunta o tractor, y se prepara todo para sembrar en cuanto se presenten las primeras lluvias.

Muchos productores dicen que no hay que sembrar con la primera lluvia, sino esperar a la segunda o tercera, cuando la tierra ya está húmeda en profundidad. Sembrar con la primera puede ser arriesgado si la humedad no se mantiene.

Temporada de siembra por región

Los tiempos de siembra varían en todo el país. Algunos ejemplos:

  • Altiplano central (Zacatecas, San Luis Potosí, Querétaro): siembra entre junio y julio. Maíz de ciclo corto, frijol, avena y sorgo.
  • Región Mixteca (Oaxaca, Puebla, Guerrero): siembra a finales de mayo o principios de junio, aprovechando lluvias tempranas.
  • Sierra Norte de Puebla y Veracruz: siembran desde abril, dependiendo de la humedad residual y microclimas.
  • Yucatán y zonas bajas: siembran entre junio y julio, cuando inician las lluvias constantes.

El productor adapta su fecha de siembra según el tipo de semilla, el ciclo de desarrollo y la humedad disponible.

Cultivos comunes en temporal

En la mayoría de las zonas de temporal se siembra una combinación de:

  • Maíz nativo o criollo.
  • Frijol.
  • Calabaza o chayote (en algunos casos).
  • Sorgo, avena, cebada.
  • Algunas hortalizas resistentes, como chile o jitomate en traspatio.

La milpa tradicional sigue siendo la base en muchas regiones: maíz, frijol y calabaza en una misma parcela, aprovechando el espacio y el ciclo completo de lluvias.

Seguimiento durante el ciclo

Una vez sembrado, el productor debe cuidar la humedad, el control de maleza y proteger contra plagas. Aunque no hay riego, muchos aplican chaponeo manual o con machete, y abonan con estiércol o fertilizante al inicio del desarrollo del cultivo.

En zonas más organizadas, se hacen dos aplicaciones: una al momento de la siembra y otra cuando el maíz “echa elotes”. El control de plagas se hace con ceniza, jabón o remedios locales, aunque algunos usan productos químicos si hay acceso.

Temporada de cosecha

La cosecha también varía por zona. En general:

  • Maíz de temporal: se cosecha entre octubre y diciembre, dependiendo del ciclo y la altitud.
  • Frijol: entre septiembre y noviembre, cuando las vainas están secas.
  • Sorgo y avena: se cortan entre noviembre y enero.

La cosecha se hace a mano en la mayoría de los casos, especialmente en parcelas pequeñas. El maíz se desgrana en casa o en patios comunitarios. Parte se guarda para consumo, otra se vende o se intercambia.

Factores que modifican los tiempos

Hay factores que obligan a los productores a ajustar sus tiempos cada año:

  • Retraso en las lluvias: obliga a postergar siembra o a cambiar variedad por una de ciclo corto.
  • Exceso de lluvia: puede pudrir la semilla o impedir el paso al terreno.
  • Temperaturas altas: acortan el ciclo y adelantan la cosecha.
  • Fenómenos climáticos: huracanes, heladas tempranas o granizadas cambian todo el calendario.

El productor aprende a leer el cielo, la tierra y las señales del entorno. La intuición y la experiencia cuentan tanto como el calendario.

Uso de la luna y observaciones tradicionales

En muchas comunidades, la fase lunar se toma en cuenta para sembrar o cosechar. Algunas reglas comunes:

  • Sembrar en luna creciente para cultivos que crecen hacia arriba (maíz, frijol).
  • Sembrar en menguante si se quiere controlar maleza o evitar que la planta se “jale”.
  • Cosechar en luna llena para mejor conservación del grano.

Estas prácticas no sustituyen el clima, pero ayudan a organizar los tiempos cuando el calendario oficial no encaja con la realidad local.

Organización comunitaria en la siembra y cosecha

En muchas regiones, la siembra y la cosecha se hacen en grupos familiares o vecinales. Se organizan por faenas, comparten herramienta, y se ayudan unos a otros para avanzar más rápido.

También existen acuerdos de siembra escalonada para compartir maquinaria, yuntas o servicio de trilla. En algunos ejidos, se arman cooperativas para comercializar el grano o almacenarlo en común.

Almacenaje y conservación del grano

Una vez cosechado, el grano se seca al sol, se limpia y se guarda en costales, tambos o trojes. Muchos productores aplican cal, ceniza o chile seco para ahuyentar plagas. Otros usan recipientes herméticos o bolsas plásticas enterradas.

La conservación es clave: un mal almacenaje puede echar a perder toda la cosecha. Por eso, los tiempos de cosecha también consideran el clima y el espacio disponible para secar bien el grano.

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